GarciaLorcaLa música es muy golosa: todos nos acercamos a ella de una manera u otra. La consumimos bien escuchando, bien leyendo sobre ella, bien tocando algún instrumento… Y también es muy generosa: tenemos música de diferentes estilos, épocas, con diferente instrumentación… y que nos provoca diferentes reacciones, desde la más tranquila a la más enérgica. Así elegimos en cada momento qué tipo preferimos. También está la música que simplemente acompaña o envuelve algo: la cabecera de un programa de televisión, un anuncio, un acto público, la extracción de una muela…

…una obra de teatro, un poema…

La música está en todos lados y desde que el hombre es hombre.

Federico García Lorca fue un buen pianista. Hay grabaciones que así lo demuestran. Siempre estuvo interesado en ahondar en el folclore andaluz, engrandeciéndolo y haciéndolo suyo, de una manera muy personal y a la vez universal. Y su contacto y amistad con grandes del panorama intelectual español del siglo pasado, como Falla, Dalí, Buñuel, nos permiten entender la capacidad de este hombre para asimilar nuevos enfoques y tendencias en el arte en general, no sólo en la poesía o el drama. Pero mejor, y antes de meter la pata, cambio de tercio, que hay mejores páginas en internet hablando sobre él.

20071021elpepicul_8Como digo, la música es muy golosa. Yo mismo he querido acercarme bastante a ella, especialmente a través del teatro y de grupos que me han permitido colaborar con ellos. Lo malo es que es golosa hasta el punto de que en demasiadas ocasiones he tenido que trabajar con directores que también se sienten atraídos por la música, y por la tentadora tarea de componer: tarareando una melodía, un ritmo, proponiendo la utilización de un determinado instrumento, un arreglo… Así, cuando te sientas con ellos para ver cómo se puede musicar un drama, te indican cómo debe ser la música. Quieren que la hagas tú, pero como ellos te dicen. Y después de 14 años, todavía no sé cómo se puede hacer eso. En el mejor de los casos, sus propuestas son prácticas, funcionan, aunque estén basadas en clichés musicales, referencias musicales que todos tenemos de cómo puede la música acompañar o provocar un determinado estado emocional, etc. Y claro, en ese momento, la poca creatividad que tengas, queda totalmente abolida. Si quieres hacer algo de una manera mínimamente personal y sincera, te tienes que esperar. Es precisamente en ese momento donde entra en acción una habilidad que he ido desarrollando desde niño. Se trata de hacer ver que accedes a lo que te dicen, incluso poniendo un gran interés en ello, sorprendiéndote por la originalidad de la idea, para después hacer lo que te dé la gana, pero haciendo incapié en que era exactamente lo que te pedían, que has sido obediente. A veces funciona, a veces no.

Resulta que el dramaturgo para el que he tenido la suerte de hacer más música es Federico. Y la verdad, siendo pianista y amigo de Falla, siempre me queda la extraña sensación de que probablemente no aprobaría mis propuestas.

federico-garcia-lorcaCon veinte años hice con una guitarra sola “La Casa de Bernarda Alba”. Con el grupo universitario “Caramba Teatro!” hice (disfrazado de mosquito con el bueno de Emilio López, Manu Collado y Fernandito Guillén) “Los Títeres de Cachiporra”. También tocamos para la lectura dramatizada de “Poeta en Nueva York” y “El Maleficio de la Mariposa”.  (Por cierto, un verano, hace como diez años, recreamos la actividad de “La Barraca” y sus giras por los pueblos más pequeños de Andalucía, llevando el teatro donde no hay salas. En algún pueblo no había más de cincuenta habitantes. Este Lorca era un tío genial. Eso sí que es tener preocupación social). Y por último, este año hice para Germán Coronas y su grupo “El Amor de Don Perlimplín con Belisa en su Jardín”.

No sé si Lorca les daría el visto bueno.

Por si no tenéis nada mejor que hacer, os dejo algunos momentos de “El Amor de Don Perlimplín…”

“Ratones”

Tema principal de “Don Perlimplín”

“El Amor de Belisa (Perlimplín)”

“El Honor de Don Perlimplín”

“Herido” (Perlimplín)

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